​Datos de empleo en EEUU impulsaron al alza a Wall Street

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Un positivo dato sobre el nivel de empleo en Estados Unidos permitió a Wall Street cerrar la sesión de este viernes con un sólido avance y olvidarse de las tensiones comerciales del país con sus principales socios y aliados.


Al cierre de la semana, el Dow Jones finalizó este viernes con un avance de 0,90 %, mientras que el selectivo S&P 500 avanzó un 1,08 % y el índice compuesto del mercado Nasdaq ganó un 1,51 %.


Ya desde el jueves, cuando amenazaron con represalias los países a los que Estados Unidos castigó con nuevos aranceles para el acero y el aluminio importado, Wall Street perdió, pero mantuvo los nervios, y sólo faltaba una excusa para pasar la página.


Y esa oportunidad surgió de la mano de las cifras de empleo: en mayo se crearon en Estados Unidos 223.000 nuevos empleos, por encima de los 188.000 que habían calculado los analistas.

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Hasta el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se permitió el lujo de anticipar por Twitter que los datos podrían ser buenos cuando avisó una hora antes de que se difundieran oficialmente las cifras que estaba a la espera de esa información.


Hubo polémica entre los analistas sobre si ese mensaje era legal o no, a pesar de que no adelantó ni una sola cifra. Pero en lo que sí coincidieron fue que, desde luego, es algo completamente inusual.


Pero como para Trump la creación de empleo es una de las prioridades, no dejó escapar la ocasión de preparar el terreno para unos datos que, efectivamente, fueron positivos.


De momento, los datos del mercado laboral, que sitúan en el 3,8 % el desempleo en Estados Unidos, generaron un leve incremento en la rentabilidad del bono del Tesoro a diez años, hasta el 2,895 %, desde el 2,824 % de la víspera.


Y es que en la medida que se vayan generando más empleos la Reserva Federal verá más motivos para ir subiendo progresivamente los tipos de interés para normalizar la economía, algo a tener en cuenta con vistas a su reunión de este mes.


De cualquier forma, sí quedó claro que la guerra comercial a la que se enfrenta Estados Unidos ha quedado en segundo plano, por lo menos de momento.