​La Batalla tras la cual Bolivia se retiró de la Guerra del Pacífico rompiendo su alianza con Perú

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Batalla de Tacna



En una meseta en las afueras de la ciudad peruana de Tacna, se llevó a cabo el 26 de Mayo de 1880 la Batalla de Tacna, en la cual se enfrentaron las tropas de la alianza conformada por Perú y Bolivia, con los batallones chilenos al mando del general Manuel Baquedano. Si bien el terreno era desfavorable para los chilenos, ya que tenían que cruzar una explanada y una quebrada en la cual quedaban al descubierto frente al ejército enemigo, encabezado por el recién nombrado presidente de Bolivia, Narciso Campero, terminó siendo una batalla decisiva para el triunfo chileno en la Guerra del Pacífico.


El 25 de Mayo de 1880 las tropas chilenas se pusieron en marcha hacia la ciudad de Tacna, acampando en la noche en el lugar denominado Quebrada Honda. Ese mismo día, un grupo de arrieros chilenos que llevaban suministros para las tropas, fueron capturados e interrogados por miembros del ejército de la alianza peruano-boliviana. Por la información que éstos entregaron, el comandante boliviano sobreestimó el tamaño del destacamento chileno y por lo cual determinó atacar al ejército chileno en la noche durante su estancia en Quebrada Honda. Sin embargo, dadas las condiciones de esa noche -muy oscura según señalan los historiadores- la operación resultó fallida y sólo fatigó a las tropas aliadas.


Los ejércitos enemigos se enfrentaron el 26 de Mayo a primera hora en un duelo de artillería, dando paso, cerca de las diez de la mañana a que entraran en combate dos divisiones de infantería del ejército chileno. Ambas avanzaron hasta llegar muy cerca de las tropas peruano-bolivianas, pese a sufrir altas pérdidas, pero tuvieron que retroceder del terreno conquistado por falta de municiones. Cuando los líderes aliados observaron la retirada de los chilenos, pensaron que la batalla estaba ganada y ordenaron la persecución. Sin embargo para entonces las tropas chilenas recibieron refuerzos y municiones por parte de la caballería chilena, con lo cual detuvieron el avance de los aliados y los hicieron retroceder, jugando a su favor también el que la caballería aliada se diera a la fuga. Así fueron las tropas chilenas ocupando las posiciones de la Alianza Perú-Bolivia y cerca de las dos y media de la tarde de ese 26 de Mayo de 1880 los chilenos habían ganado la batalla.


En el contexto general de la Guerra del Pacífico esta batalla marca un punto de inflexión, ya que Chile visualiza que va a ganar el conflicto, y por otro lado se rompe la alianza peruano-boliviana, ya que Bolivia se retira de la guerra y de su compromiso militar con Perú. Frecuentemente opacada por el Combate Naval de Iquique y por la toma del Morro de Arica ocurrida pocas semanas después en Junio de 1880, es sin embargo la batalla que permite que el devenir de la Guerra del Pacífico se vuelque a favor de nuestro país.