​El mundo onírico del PC

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Enrique Goldfarb


El show operático de Maduro, haciendo creer al mundo que habían verdaderas elecciones en Venezuela, tuvo un capítulo especial, y local, para Chile, donde pudimos conocer, una vez más, como piensan y actúan los comunistas.

En entrevista en la TV, el alcalde de Recoleta, y “presidenciable” del PC, justificó plenamente dichas elecciones, diciendo que se acomodaban perfectamente al modelo democrático, donde, a lo más, admitió que ese país sí estaba enfrentando una crisis. Se plegó así al coro de políticos de izquierda, como Correa, ex presidente de Ecuador y Rodríguez Zapatero de España, calcado de Mr. Bean y no solo en lo físico sino también en lo cómico.



El “observador” chileno


Jadue, el entrevistado, fue a Venezuela, y seguramente vio que las mesas de votación estaban prácticamente vacías, ya que, por una parte, la población ha disminuido, con 4 millones de personas escapando prácticamente de la peculiar democracia de Maduro. Y de otro lado con el 40% de la población que quiere irse, según lo consigna una reciente encuesta, una gran mayoría que decidió no votar en unas elecciones completamente corruptas, donde no hay espacios para las contradicciones al régimen, no es de extrañar la ausencia total de entusiasmo. No puede haber democracia, si por medio de la fuerza, se ha erradicado el parlamento, imponiendo una figura trucha incondicional al régimen, y por la otra se encarcelan a los opositores, como hemos visto hasta el cansancio.

Y eso, los comunistas lo encuentran perfectamente normal y democrático.



Lecciones para Chile


Un avispado lector de El Mercurio escribió que tales declaraciones las hacían los PC para ser escuchados por el tiranuelo y su particular mafia, pero que en Chile no servían de nada porque nadie le cree a Maduro. Es cierto que nadie le cree, pero no lo es que no sirvan para nada. Sirven para reconocer, una vez más, la forma de pensar y el modus operandi de los comunistas y lo que sucedería en Chile si la izquierda dominada por ellos llegara nuevamente al poder: dictadura, los cubanos, expertos en represión, organizando la tiranía, mentiras a todo nivel, ataques a los medios de comunicación, ataques a los empresarios a los que se les cuelga el San Benito del complot y de golpistas, empobrecimiento, éxodo de chilenos, hambruna generalizada, falta de medicamentos, Allende y los sueños de Allende revividos. Como los comunistas, los que aplauden a Maduro, son los que gobernarían y se sentarían en el trono, gozando de la vida, no tienen nada que perder, ya que en democracia y en la dictadura del proletariado, siempre estarán bien. No es que mientan. Es peor, un mentiroso puede arrepentirse. Es su dogma de fe, están convencidos. De modo que pueden hablar y soñar todo lo que quieran, sin que una natural autocrítica o sentido de la racionalidad, o, por último, un mínimo de compasión por los oprimidos aflore. Sueñan con este paraíso comunista de modo que lo creen firmemente justificado y como el ideal del ser humano.



Enrique Goldfarb

Economista