​Chile rinde homenaje a Prat y los héroes del Combate Naval de Iquique

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Con una fuerza de presentación compuesta por 2.279 efectivos de la Armada, Ejército, Fuera Aérea y Carabineros de Chile se desarrolló, en la Plaza Sotomayor de Valparaíso, la ceremonia oficial en homenaje a los 139 años del Combate Naval de Iquique, Punta Gruesa y Día de las Glorias Navales.


La actividad contempló una misa de acción de gracias oficiada por el Obispo Castrense, Monseñor Santiago Silva, la que contó con la presencia de las máximas autoridades del país.


Terminada la liturgia, arribó el Presidente de la República, Sebastián Piñera, junto al Comandante en Jefe de la Armada, Almirante Julio Leiva, quien realizó una alocución destinada a resaltar el significado que proyecta el 21 de mayo de 1879 para la nación.


Para la máxima autoridad de la Armada, la forma en que Arturo Prat ofrendó su vida, quedó grabada para siempre, como paradigma y ejemplo de sacrificio en la historia. “Para enfrentar los desafíos de la guerra del pasado, Chile necesitó a Prat saltando al abordaje en Iquique. Pero para enfrentar los desafíos del futuro, Chile necesita, todos los días, del ejemplo de vida del héroe naval. La hazaña de la vieja Esmeralda nos llama a darlo todo por el país, pero Arturo Prat y su ejemplo de vida y de muerte, nos invitan al heroísmo más difícil. El heroísmo del cumplimiento del deber de todos los días”, señaló el Almirante Leiva.


La ceremonia fue la instancia propicia para que el Presidente Piñera hiciera entrega de las condecoraciones “Bicentenario” a los estandartes de la Armada, materializada en una medalla dorada que luce la silueta del bergantín “Águila”, el primer buque de guerra que tuvo Chile en 1817. Además, se impuso la condecoración “Al Valor” al Sargento 2° Litoral Hernán Cáceres, quien realizó un exitoso rescate de un padre y su hija, en las aguas de Antofagasta durante el 2016.


Como es tradicional, a las 12:10 horas se llevaron a cabo los honores de ordenanza que recuerdan a través del estruendo de veintiún cañonazos, el momento en que la corbeta “Esmeralda” disparaba su último tiro para iniciar su tránsito hacia la inmortalidad, hundiéndose sin rendirse con la bandera al tope en la rada de Iquique.


Luego de las ofrendas florales, el Presidente Piñera pronunció una alocución patriótica donde destacó que tanto el pasado, como el futuro del país, están indisolublemente ligados al mar y a nuestra capacidad de dominarlo y cuidarlo.


“Por eso, ustedes marinos de Chile han sido, son, y serán tan importantes en el forjamiento de nuestra Patria. Sabemos que estamos en buenas manos. La formación que ustedes reciben, por la vocación que los impulsa, por el sentido profundo del deber que los caracteriza, por todo ello, sepan que la Patria los reconoce, los admira y les agradece”.


La ceremonia finalizó con el desfile de las Fuerzas de Presentación, al mando del Contraalmirante Gonzalo Maldonado, y que contó por primera vez de la participación de la Brigada Anfibia Expedicionaria (BAE), dependiente del Cuerpo de Infantería de Marina, fuerza de proyección del poder naval en tierra y que celebra también sus 200 años de existencia.