​Co-work y Transantiago

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Alfredo Barriga


Estuve recientemente en uno de los muchos “co-works” que están surgiendo en Santiago, y me recordaron un proyecto que tratamos de impulsar en el anterior Gobierno de Sebastián Piñera, referido al teletrabajo. Entonces se llamaban Smart Center, pero era lo mismo: un lugar de trabajo cercano al domicilio con conexión a Internet, y todos los servicios apropiados para una oficina.

Recuerdo haber ido a hablar con el entonces alcalde de Puente Alto, José Manuel Ossandón, mientras la Ley se estaba elaborando para ser presentada al Congreso. Enfoqué la reunión en el perjuicio económico que era para su comuna el hecho de que miles de habitantes de ahí tuvieran que ir a trabajar a Santiago – aparte de la mala calidad de vida que significa el tiempo invertido en ir y volver en horas peak. Efectivamente, si esas personas tuvieran un espacio donde trabajar dentro de su comuna, por lo menos almorzarían allí, lo cual generaría un buen ingreso a restaurantes y supermercados de la zona.

El proyecto de ley se elaboró, y nos encontramos con un escollo verdaderamente tonto: un trabajador dependiente que trabaje en un lugar fuera del domicilio de la empresa necesita de un supervisor en el mismo lugar. Los Smart Centers tenían que acoplarse a la figura de “sucursal” de la empresa, lo cual encarecía innecesariamente la solución. Hablando con la entonces Ministra Matthei, ese problema se superó.

La ley se presentó en primer trámite, y allí quedó durmiendo el sueño de los justos.

Los co-work, que son la nueva modalidad de Smart Center, han encontrado un uso que no estaba previsto en esa ley porque no aplica: el mercado de los freelancers (trabajadores autónomos) y microempresas, como Start Ups o pequeñas consultoras. Hay más de 1,5 millones de personas en Chile trabajando por cuenta propia, aunque no todos son sujetos de hacerlo desde un co-work, puesto que trabajan en la calle. Pero el número es suficiente como para que se haya generado rápidamente una emergente industria que, sin lugar a duda, solo va a crecer más.

Sería interesante que, bajo el auge de estos co-work, se volviera a tomar la Ley de teletrabajo, para que cientos de miles, quizá millones de personas en todo Chile pudieran trabajar desde la comuna donde viven. Sin necesidad de inversiones del Estado ni de empresas como Metro, se ahorrarían cientos de miles de millones de pesos a los trabajadores, a la vez que se descongestionaría el Transantiago en las horas peak. La calidad de vida de esos trabajadores mejoraría ostensiblemente, y la economía de las comunas donde viven tendría un empujón.

Invito a esta iniciativa al ministro del Trabajo y a la ministra de Transportes. En vez de seguir tratando de resolver el problema del Transantiago aumentando la oferta de buses para horas peak, quizá sea mejor reducir la demanda de transportes. También a los contratistas de Transantiago les vendría mejor porque tendrían un uso más eficiente de su flota.



Alfredo Barriga Cifuentes

Consultor en Transformación Digital

Profesor UDP

Autor de “Futuro Presente: cómo la nueva revolución digital afectará mi vida”