​En el buen camino

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Alain Marchant

Buenas noticias en el mes de marzo nos trae el Imacec, anotando un crecimiento de 4,6% para este mes. Al parecer las confianzas y el crecimiento se están expandiendo en forma acelerada y ojalá que este sea el preámbulo de una tendencia permanente. Independientemente de la baja base comparativa, sobre todo en el sector minero producto de lo que pasó en Escondida el año pasado, si sacamos este factor, el sector minero también se expandió. De mantenerse así, tal como dicen analistas, el PIB tendencial podría revisarse al alza. Esto sumado a un cobre con precio más alto, le podrá esbozar una sonrisa de alivio al ministro Larraín para poder enfrentar el déficit fiscal. Hay que ser cautelosos y seguir esperando los próximos meses. Más aun con un presidente Trump que entre declaraciones varias y los factores geopolíticos que se están moviendo en distintas partes, la volatilidad estará acompañándonos en el baile por un largo tiempo.

Las tasas más altas en EE.UU. y esta misma volatilidad permitirán mantener en el mediano plazo al dólar como moneda más fuerte y lo que hemos visto de depreciación del peso chileno en estas semanas se mantendrá por un tiempo.

Por otro lado, el petróleo, que ha continuado su racha alcista, nos traerá problemas inflacionarios, sobretodo en el contexto de que la época invernal sumado a los mayores costos de los productos importados producto de una moneda más débil, lo que podrá llevarnos con más seguridad al rango meta del Banco Central.

Para apoyar todo este escenario de más inflación, crecimiento, moneda más débil y carry trade es importante sumar una tasa de inversión más acelerada junto con productividad creciente. El que se concreten las medidas pro inversión y haya mayor confianza de inversionistas locales y extranjeros permitirá estos logros, más aún si se mantiene una actividad legislativa que no se entrampe producto de torpezas. Para ello tendrán que desplegarse los talentos de negociación y evitar cosas que enloden el accionar del gobierno con temas políticos como nepotismos y los gastos que no correspondan, como lo último ocurrido con Larraín y su viaje a Harvard. Como decía un profesor de mi colegio: “no sólo hay que ser un caballero, sino que parecerlo”. No hay ahorros en la cuenta de moralidad y ética de la arena política para caer en errores que comunicacionalmente tienen un alto costo y menos cuando se habla de ajustarse el cinturón.


Alain Marchant

Ingeniero Comercial PUC

Presidente ejecutivo Seven Seas