​Un “convenio” inexistente entre Matthei y Paulmann

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Patricio Herman web

La prensa que circula en papel ha dicho que la Contraloría aprobó un convenio entre la Municipalidad de Providencia y Cencosud para que las obras de mitigación vial del mall Costanera Center reflejadas en el Estudio de Impacto sobre el Sistema de Transporte Urbano (EISTU) y otras sean ejecutadas por la primera con fondos de la empresa del retail Cencosud.


Esa “noticia“ divulgada por algunos diarios es absolutamente falsa y para demostrar dicha desinformación basta leer el dictamen Nº 10138 del 19/04/18 de la Contraloría General de la República, en el cual ante su expresa consulta, el contralor Bermúdez le contesta a la alcaldesa Evelyn Matthei, que es posible que su municipio suscriba más adelante un convenio con Cencosud para que esta empresa privada financie las obras contenidas en una modificación (sic) del EISTU y que ello no implica que la municipalidad asuma la responsabilidad legal de cumplir con las obligaciones emanadas del EISTU.


La Contraloría, para emitir su juicio, le pidió sus pareceres a las Subsecretarias de Vivienda y Urbanismo y de Transportes y a la Seremi de Transportes y Telecomunicaciones, órganos del Estado que no vieron inconvenientes para que tales faenas de construcción fueran realizadas por la municipalidad o por la empresa especializada que ésta determine.


Recordemos que el EISTU original fue aprobado en el año 2009, tres años después de que el titular del proyecto inició su construcción, sin un permiso de edificación, el que se obtuvo en el año 2007, cuestionado además por la Contraloría. No podemos perder de vista que la reglamentación vigente establece que para solicitarse un permiso de edificación, que tenga la cantidad de estacionamientos exigidos por la norma de Vivienda y Urbanismo, se debe contar con el EISTU autorizado por Transportes, lo que, observando las fechas, no sucedió.


Costanera Center cuenta con recepciones parciales de obras, conforme a las diferentes etapas de construcción y hemos sabido que se está aprobando una modificación al respectivo permiso de edificación, lo que en la práctica significa que se deberá cambiar el EISTU para adecuar sus medidas de mitigación a la nueva realidad y en tal sentido la alcaldesa Matthei asegura que las nuevas mitigaciones estarán en línea con la materialización de su "Plan Providencia Centro Oriente" que persiguen la movilidad sustentable.


La Contraloría es muy explícita al ordenar en su dictamen que el futuro convenio deberá tener como único propósito el financiamiento y ejecución de las medidas de mitigación en el respectivo EISTU y su modificación, una vez que ésta se encuentre aprobada por la institucionalidad administrativa y que, muy importante, lo anterior bajo ninguna circunstancia implica que esa repartición pública asuma la responsabilidad legal de cumplir con las obligaciones emanadas del EISTU. Para que más adelante no existan "errores" de interpretación entre las partes, ello deberá consignarse en ese próximo convenio para resguardar correctamente el interés público.


Por otro lado, es obvio que la materialización de todas las obras de mitigación deberá ser anterior a la recepción definitiva de este mega proyecto inmobiliario y la Contraloría en su dictamen dejó muy en claro que la valorización de las consabidas medidas de mejoramiento vial que se listen en el convenio tiene que ser muy correcta, a fin de que las sumas de dinero resulten suficientes y para asegurar que las cosas se hagan bien, el contralor Jorge Bermúdez le expresó a la alcaldesa que, por los aspectos jurídicos, ese convenio podría ser revisado por la recién creada Contraloría Regional Metropolitana de Santiago.


Finalmente, debemos suponer que el túnel en el subsuelo de la avenida Andrés Bello que empalmaría con la avenida Costanera Sur y con la calle Suecia, contemplado como obra de mitigación en el EISTU de 2009, infraestructura vial que tiene un costo de US$ 45 millones, no formaría parte del nuevo EISTU y por ende esa gravitante suma de dinero no estaría inserta en el convenio. Lo anterior, pues una importante cantidad de estacionamientos subterráneos para vehículos motorizados se han eliminado para utilizar esos espacios en locales comerciales que generan mayores rentas.


Así las cosas, esperamos que en un tiempo más nadie se queje porque se construyeron insuficientes obras viales en la zona de influencia del famoso mall Costanera Center. Por el contrario, ojalá prime lo que se llama Responsabilidad Social Empresarial y que sea un agrado visitar el centro comercial llegando en transporte público o caminando sobre espaciosas y ornamentadas aceras.


Patricio Herman