​La era digital en nuestras organizaciones

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Jaime Hernandez

¿Cómo hacer para que un niño o niña no interactúe tanto con su celular y juegue más con tierra, pasto y animales? Desde la ciencia de la Psicología es importante y sano que los niños y niñas se relacionen con la naturaleza. Es más, sería mejor aún que ellos prefirieran ocupar su tiempo de ocio al aire libre. Pero por otra parte, ¿cómo instarlo (a) a desprenderse de aquello con lo cual ha nacido y le es demasiado familiar?


Hay que recordar que los nativos digitales son aquellos que en el momento de nacer ya tenían a su disposición estas herramientas. Y, por las razones que sean, se ha masificado tanto este recurso que ya no hay vuelta atrás. Esto significa que ha habido un cambio en el paradigma. Hemos transitado desde valorar lo presencial a valorar lo digital.


Hace unos diez años atrás, la valoración positiva por actividades virtuales era casi nula. Implicaba menoscabo quien osara recibir algún tipo de formación por la red. Era considerado una especie de “rareza” quien había conocido a su actual pareja por internet. Producía inseguridad para un comprador si no tocaba con sus propias manos los productos o si no hablaba personalmente con su contraparte. Hoy, el panorama ha cambiado radicalmente. 


Quienes somos inmigrantes digitales buscamos el contacto cara a cara; nos da confianza un abrazo o un buen apretón de manos. Pero también consideramos como de segunda categoría todo aquello que no implique la presencia. De esta manera estamos cerrándonos a la idea de que ya existen códigos virtuales de interacción, muy potentes y valorados. En pocos años más los nativos digitales estarán ocupando cargos de decisión en nuestras organizaciones y estarán evaluando como obsoletas nuestras prácticas actuales. ¿Estamos preparados para ello?


Jaime Hernández

Profesor Escuela de Psicología, Universidad Adolfo Ibáñez

Doctor en Psicología del Trabajo, de las Organizaciones y de la Gestión de los Recursos Humanos, Universidad de Complutense, Madrid.