SOLUNION: Rating de Chile mejora de A2 a A1

|


Solunion seguros ok

El rating de Chile registra una mejora de A2 a A1, pasando de riesgo medio a riesgo bajo, mientras en Brasil cinco sectores suben su calificación, desde riesgo alto a riesgo sensible. Así lo señala SOLUNION, que presenta las revisiones de rating de riesgo país y riesgo sector de Latinoamérica de Euler Hermes, su accionista con MAPFRE.


Después de dos años de recesión en 2015 (-0,2%) y en 2016 (-1,2%), Latinoamérica vuelve a la senda del crecimiento en 2017 (+1,2%) y se prevé que el PIB regional alcance +2,3% en 2018 y +2,8% en 2019, aunque aún por debajo de la media de +3,5% del periodo 2005-2014.


Este año, Brasil, México y Argentina podrían suponer el 75% del crecimiento regional, que se espera que alcance el +2,3%. Aunque habrá que tener en cuenta el riesgo político determinado por las elecciones y la renegociación del TLCAN en México, y el proceso electoral de Brasil.



Oportunidades que emergen dentro y fuera de la región



La mayoría de los países está dominando la inflación, que cayó de una media de +10,7% en 2016 (en Brasil, México, Argentina, Colombia, Chile y Perú) a +7,4% en 2017 y debería continuar cayendo hasta alcanzar +6,1% este año.


Esto respalda la recuperación del consumidor y permite la flexibilización de las políticas monetarias. La vuelta de la confianza y el mayor apetito por el riesgo ayudaron a aliviar las condiciones monetarias y financieras mediante menores diferenciales de crédito y un mejor rendimiento de los mercados bursátiles.


Externamente, los precios más altos de las materias primas y la aceleración del comercio mundial han impulsado las exportaciones: México (US$35.600 millones) y Brasil (US$32.500 millones) registraron las mayores ganancias de exportación en 2017.


Las perspectivas externas también son positivas, ya que se espera que el comercio internacional continúe creciendo, +4,4% este año y +3,8% en 2019.


Sin embargo, se mantienen algunos riesgos. En Brasil, las perspectivas a medio plazo se ven comprometidas por una parada en los esfuerzos dedicados a las reformas estructurales. Argentina sigue siendo vulnerable a los riesgos mundiales con una inflación elevada y un creciente déficit por cuenta corriente (+4,8% del PIB). En México, a pesar de la aceleración del crecimiento estadounidense y una política reactiva del

Banco Central, los flujos financieros, el peso y el comercio podrían verse afectados por las negociaciones del TLCAN y el resultado de las elecciones presidenciales de julio.



Mejoras de calificación



Sube el rating de Chile: de A2 a A1. El crecimiento en Chile debería duplicarse en 2018 (+3,1% frente a +1,5% en 2017). La inversión, que había estado deprimida durante los últimos cuatro años, contribuyó positivamente al crecimiento en el cuarto trimestre de 2017.


Los altos precios del cobre y la confianza empresarial, la más fuerte en cinco años, son un buen presagio para 2018, después de la elección del candidato pro empresarial y ex presidente, Sebastián Piñera. Los primeros indicadores también predicen un repunte cíclico en 2018.


En cuanto a la financiación, el crecimiento del crédito se ha desacelerado a niveles moderados (a +2,8% en doce meses desde más de +7% en el primer trimestre de 2017). La posición externa es manejable ya que el déficit por cuenta corriente está completamente cubierto por las entradas netas de IED. La deuda pública es baja y el déficit público está controlado.


Brasil: los sectores se van aprovechando poco a poco de la recuperación económica. La transición política y la aceleración global volvieron a traer el crecimiento a Brasil. Después de un débil +1% en 2017, pronosticamos que el PIB crecerá hasta alcanzar +2,5% en 2018 y +3% en 2019.


Cinco sectores han mejorado su clasificación de riesgo: Transporte, Retail, Electrónica, Maquinaria y

Equipamiento Doméstico. Además, Brasil registró su primer declive de las insolvencias empresariales a principios de 2018, después de seis años consecutivos de aumento (-1% a finales de febrero).


Sin embargo, el capital político sigue siendo demasiado limitado para aprobar políticas transformadoras. Finanzas públicas, proteccionismo -Brasil es el país con el mayor número de aranceles por encima del 10%- y la burocracia siguen pesando sobre los resultados económicos.