Minuta Banco Central: Algunos Consejeros consideraron aumentar el estímulo monetario en última reunión de política monetaria

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Banco Central Fachada 07

Algunos Consejeros del Banco Central consideraron que la opción de aumentar el estímulo monetario seguía siendo válida, en un contexto donde se esperaba que la inflación se mantuviera bajo la meta por un buen tiempo y donde la brecha de actividad permanecía en terreno negativo, según revelan las minutas de la última Reunión de Política Monetaria.


En particular, porque si bien el riesgo para la convergencia de la inflación era claramente menor que en el pasado, todavía seguía presente. Sin embargo, tomar esta opción tenía el problema de ser muy compleja de explicar dada las decisiones previas del Banco y las novedades del escenario macroeconómico.


Los principales argumentos a favor y contra de cada una de estas opciones fueron los siguientes:


Opción 1: mantener la TPM en 2,5%



Todos los Consejeros coincidieron en que esta opción era coherente con el escenario base del IPoM de marzo y, en particular, con la estrategia de política monetaria allí delineada. Por esta razón, y por su alineamiento con las expectativas de mercado para el cuadro macroeconómico de los próximos meses, aseguraba credibilidad y efectividad. Además, ofrecía espacios para una reacción oportuna en caso de darse algunos de los escenarios de riesgo más probables.



Opción 2: reducir la TPM en 25 puntos base



Algunos Consejeros concordaron en que esta era una opción que se justificaría desde una perspectiva de manejo de riesgos, especialmente mientras la inflación subyacente se mantuviera bajo el rango de tolerancia y se previeran bajas tasas de inflación por un período significativo. Sin embargo, tomar esta opción tenía el problema de ser muy compleja de explicar dada las decisiones previas del Banco y las novedades del escenario macroeconómico.


En particular, porque la inflación no había experimentado shocks adicionales a la baja y el escenario de

crecimiento se había afirmado, lo que apuntaba claramente a una disminución de los riesgos para la convergencia de la inflación a la meta en el horizonte de política. Además, dada la evolución del escenario macro, era muy probable que la decisión de una baja debiera revertirse en el corto plazo, lo que reducía la efectividad de dicha acción y la hacía más confusa y difícil justificar.


Finalmente, por unanimidad de los cuatro Consejeros que participaron en esa reunión, se resolvió mantener la tasa de interés en 2,5%.