​EEUU y 14 países europeos expulsan a diplomáticos rusos por atentado contra ex-espía

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Bandera EEUU

El presidente Donald Trump “ordenó la expulsión de docenas de oficiales rusos de inteligencia de Estados Unidos y el cierre del consulado de Rusia en Seattle, a raíz de su proximidad con una de nuestras bases de submarinos y la sede de Boeing”, apuntó la nota. A raíz de la decisión, 48 “agentes de inteligencia bien conocidos” en Seattle y otros 12 diplomáticos acreditados ante la ONU tendrán ahora un período de siete días para abandonar el territorio estadounidense.


Un funcionario de la Casa Blanca dijo a la prensa que aún quedarán unos 40 “oficiales de inteligencia” de Rusia en el país, pero que la capacidad de Moscú de conseguir información quedará “significativamente” afectada.


En la nota oficial, la Casa Blanca aseguró que Washington está dispuesto a cooperar con Moscú para construir mejores relaciones, pero señaló que ello sólo será posible “con un cambio de actitud del gobierno de Rusia”.


Se trata de una reacción en bloque al ataque químico contra el exagente doble Sergei Skripal, ocurrido a inicios de marzo en Salisbury, Reino Unido, en un atentado que el gobierno británico atribuye a Rusia.


Washington tardó varios días para adoptar una posición con relación a ese incidente pero finalmente se alineó firmemente con Londres en la condena a Rusia por el ataque.


A su vez el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, anunció que “de forma concertada, 14 países de la Unión Europea decidieron expulsar diplomáticos rusos”.


Tusk añadió que “no se descartan nuevas medidas adicionales, incluyendo más expulsiones, en los próximos días”.


Alemania, Francia y Polonia expulsaron hasta ahora cada uno a cuatro diplomáticos rusos; la República Checa y Lituania a tres: Italia, Dinamarca y Holanda a dos, y Letonia a uno.


El jueves pasado, durante una cena de trabajo, los europeos acordaron llamar a consultas al embajador de la UE en Rusia por el envenenamiento el pasado 4 de marzo de Serguéi Skripal, un exagente ruso, y su hija Yulia, en la ciudad inglesa de Salisbury.


Previamente, en una declaración conjunta en apoyo a la primera ministra británica, Theresa May, estimaron que es “muy probable” que Rusia esté detrás del ataque.


El gobierno del presidente Vladimir Putin ha rechazado desde hace dos semanas estas acusaciones.


Canadá ordenó este lunes la expulsión de cuatro diplomáticos rusos y negó credenciales a otros tres por el caso del envenenamiento del exespía ruso Sergueï Skripal en Reino Unido, como parte de una medida coordinada con otros países occidentales.


“Estamos tomando estas medidas en solidaridad con Reino Unido”, dijo la ministra de Relaciones Exteriores, Chrystia Freeland, en un comunicado. “El ataque con un agente nervioso en Salisbury, en suelo de un cercano socio y aliado de Canadá, es un acto despreciable, atroz e insensato, al poner en peligro potencial las vidas de cientos”, agregó.