​Ministro Chadwick: Gobierno no avanzará en proyecto de Nueva Constitución enviado a último minuto por Bachelet

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Andres Chadwick

Este jueves, el ministro del Interior, Andrés Chadwick, anunció que el Gobierno no avanzará en el Proyecto de Nueva Constitución que la ex-presidenta Michelle Bachelet envió al Parlamento previo al término de su gestión.


En su participación en el foro Icare “¿Cómo viene el 2018?”, en Casa Piedra, el secretario de Estado aseguró que el Ejecutivo espera que la discusión de tal medida no prospere porque una Constitución “no es un juego”, sino que tal escrito es clave para fijar “reglas de convivencia”.


Chadwick, además, anunció que pretenden hacerle modificaciones a la Carta Magna, pero en “un ambiente de acuerdos”, sin “improvisación” y no a “última hora”.


Según el titular de Interior, en relación a las modificaciones al capítulo 15 que establece los quórums y formas para aplicar cambios al escrito, no se puede tener una Constitución que pueda ser reformable o modificable fuera del Congreso, en cualquier momento. Aquello, a su juicio, atentaría contra la estabilidad nacional.


El proyecto de Bachelet ya había sido criticado por el Presidente Sebastián Piñera. En conversación con El País de España, el Mandatario sostuvo que éste “no lo conocía prácticamente nadie”, ni siquiera partidos de la Nueva Mayoría.


A horas de volver a la primera magistratura, la mañana del 11 de marzo, Piñera ya mencionaba que buscarían perfeccionar la Constitución a través de “un gran acuerdo”.


En materia de acuerdos, el ministro recalcó cuatro de los grandes temas en los que la gestión de Piñera centrará su labor, al menos durante la primera parte del Gobierno: infancia, crecimiento y productividad, Salud y seguridad ciudadana.


En cuanto a la política de migración, Chadwick confirmó que en los próximos días darán a conocer la propuesta del Ejecutivo en esta materia.


Tal proyecto estipulará las nuevas directrices que normarán la entrada y acogida de ciudadanos extranjeros que “vengan a aportar”, al mismo tiempo que nuevos y más efectivos controles fronterizos para mantener afuera a aquellos que “no sean idóneos” ni tengan “las condiciones para poder compartir o vivir junto a nosotros”.


“Mano amiga, pero mano de control”, sentenció Chadwick. De no ser así, avizoró “serios problemas de convivencia”.