Presidente Piñera llama a Acuerdo Nacional por la Infancia y anuncia reemplazo del Sename por dos nuevos servicios

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El Presidente Sebastián Piñera, en su primera actividad oficial visitó la Fundación Padre Semería en la comuna de La Pintana, junto al ministro de Desarrollo Social, Alfredo Moreno; de Justicia y Derechos Humanos, Hernán Larraín; y la subsecretaria de la Niñez, Carol Bown; y la nueva directora del Sename, Susana Tonda; oportunidad en que llamó a un gran Acuerdo Nacional por la Infancia y Adolescencia; y firmaron un compromiso por la niñez y adolescencia.


Piñera sostuvo que “quiero convocarlos a un gran acuerdo nacional que nos permita decirles a todos los niños, niñas y adolescentes de Chile que el Estado y la sociedad chilena van a cumplir con su deber y responsabilidad con ellos, y que haremos todo lo humanamente posible para que, no solo ni uno más de nuestros niños sea abusado ni maltratado, sino también, para que nuestros niños y niñas recuperen sus hogares, su inocencia, su dignidad y su alegría de vivir".


El Mandatario también informó que se dará calidad de urgencia a los proyectos que reformulan el Sename por dos nuevos servicios el proyecto de ley que crea el servicio de protección especial de derechos de la niñez y el que crea el servicio de responsabilidad penal adolescente.


En la misma línea, el recién asumido ministro de Justicia y Derechos Humanos, Hernán Larraín, subrayó que "la infancia vulnerable es una deuda que los chilenos tenemos y por eso el Presidente ha anunciado una serie de medidas que nos permiten pensar que efectivamente tendremos una base para que los chilenos de todos los sectores, de todos los movimientos políticos, de todos los ámbitos sociales puedan hacerse cargo de este tremendo problema que hemos descubierto en estos últimos años" añadiendo que ante todo ésta "es una deuda que se ha originado probablemente en deficiencias de distintos sectores, de distintos gobiernos, pero tenemos que hacerla nuestra todos. Ese es el acuerdo por la infancia".


En la oportunidad también se incorporaron al primer acuerdo nacional que requerirá el apoyo de todos, del Gobierno, del Congreso, y también de la capacidad de los chilenos y chilenas de organizarse, de participar de un diálogo que sueña con darle más dignidad, cuidado y seguridad al futuro de Chile: nuestros niños.


Para el Servicio de Protección se ingresará una indicación sustitutiva, de modo de corregir las falencias del proyecto actual que no se hace cargo del problema del financiamiento, deja todo el funcionamiento del servicio a reglamento, no mejora el sistema de supervisión a organismos colaboradores, y agrega mayores exigencias y sanciones a sus colaboradoras sin asegurar las condiciones necesarias para el cumplimiento de estas exigencias.


Asimismo se aumentará la subvención a los programas residenciales (en base a recursos de libre disposición de Ley de Presupuesto).


Anunciode creación de programa de alerta temprana “Alerta Infancia”. Este programa pretende prevenir la vulneración grave de los derechos de los niños al detectar indicadores claves que constituyan indicios de riesgo de abuso, maltrato o negligencia (no asiste al control del niño sano, desescolarización, hacinamiento, pobreza extrema, encarcelamiento de uno de los padres, etc.)


Anuncio de creación de programa de defensoría legal de niños, para asegurar cumplimiento de medidas judiciales de protección.


Plan de mejoramiento de residencias del Sename (catastro nacional de niños en residencia y situación de infraestructura, operativo médico, reducción de niños en residencia mediante aumento del programa de familias de acogida, plan de mejora de infraestructura y otros).


Anunció también la modificación de la Ley de Adopciones "para acelerar y simplificar el proceso de búsqueda de la mejor familia para cada niño, permitir a las familias de acogida la posibilidad de adoptar al niño que ha estado bajo su cuidado y apoyar a las familias adoptivas".


También se va a “privilegiar el rol de la familia creando el Ministerio de la Familia y Desarrollo Social, transformando la actual Subsecretaría de la Niñez en la Subsecretaría de la Familia e Infancia y fortaleciendo la red de familias de acogida y el derecho de los niños de vivir en familia”. 



A continuación el intervención completa del Jefe de Estado:



"Muy buenas tardes:


La verdad es que para mí éste es un momento muy especial. Venimos, literalmente, llegando de la Transmisión del Mando Presidencial en Valparaíso y de un almuerzo con el Rey, los Presidentes y los Jefes de Estado -en Cerro Castillo- de los países amigos que nos han visitado.


Recuerdo muy bien que hace 8 años, mi primera actividad como Presidente fue visitar y compartir con las familias de las regiones que habían sido golpeadas por el devastador terremoto y maremoto del 27 de febrero, y también por las violentas réplicas que ocurrieron ese mismo día 11 de marzo cuando ocurría el cambio de mando.


Hoy, hemos querido que mi primera actividad como Presidente en ejercicio, sea visitar y compartir con los niños, las niñas y también con los adolescentes de este hogar del Sename, de la Fundación Padre Semería, en La Pintana.


Muchos de los niños que viven o asisten a los centros del Sename han sufrido la desintegración de sus familias, a veces por el alcoholismo, la delincuencia, la drogadicción u otros males que los han acechado. Y muchos, también han sufrido los abusos y maltratos y han sentido la tristeza y la soledad de haber sido abandonados por aquellos que les habían dado la vida y a quienes tanto amaban.


Y, además, muchos de nuestros niños, en el fondo, han perdido sus vidas en los centros del Sename, esos centros que el Estado de Chile creó para cuidarlos y protegerlos y que, en algunos casos, no supieron cumplir con su misión.


En sus cortas vidas, muchos niños, niñas y adolescentes de los hogares del Sename o de organismos colaboradores, han sufrido demasiado, porque se les ha negado lo más importante que requiere todo ser humano, y especialmente en las primeras etapas de nuestras vidas, como es el amor, el acogimiento, la estimulación y la protección.


Es triste recordar que -durante la última década- 1.313 niños, niñas y adolescentes han muerto en los organismos colaboradores o propios del Sename. Y perdieron sus vidas, muchos de ellos, en la misma forma en que las vivieron: en medio del silencio, la tristeza y la soledad.


El Estado de Chile, que les ofreció amparo y protección, sin duda les falló, igual como antes les habían fallado sus padres y sus familias. Y en los rostros, en las historias y en las vidas de Lissette Villa, de Rachel Contreras o de Luis “Maikol” Jara, de tan sólo 4 años, conocimos la terrible verdad que cientos y cientos de niños y niñas, que más que vivir, han tenido que sobrevivir a vejaciones y abusos de quienes tenían -por encargo del Estado- el deber y la responsabilidad de cuidarlos y protegerlos.


A esos niños, a esas niñas, se les arrebató sin piedad su infancia, su inocencia y su alegría de vivir.


No es posible construir un Chile más justo y más feliz, si seguimos cerrando los ojos ante esta dramática situación. No es posible sentirnos orgullosos de nuestra historia, si no asumimos nuestra responsabilidad con los niños, niñas y adolescentes vulnerables. Ni siquiera es posible soñar ni construir un futuro mejor para nuestros propios hijos y nietos, si no cambiamos -y con urgencia- el amargo presente de quienes son también nuestros hijos, los niños y niñas vulnerables, porque son los hijos de todo Chile.


Por eso, en mi primer día como Presidente de todos los chilenos, quiero convocar a todos mis compatriotas de buena voluntad, a un Gran Acuerdo Nacional por la Infancia, que nos permita decirles, mirándolos a los ojos, a todos nuestros niños, niñas y adolescentes, que Chile, el Estado y la sociedad chilena van a cumplir con su deber y responsabilidad con ellos, y que vamos a hacer todo lo humanamente posible para que no sólo ni uno más de nuestros niños sea abusado ni maltratado; sino que mucho más que eso, también que nuestros niños y niñas puedan recuperar sus hogares, su inocencia, su dignidad y su alegría de vivir.


Y para lograr, con la eficacia y urgencia que esta hermosa y noble tarea requiere, tenemos que actuar con un sentido de urgencia, para llevar adelante este Gran Acuerdo Nacional por la Infancia y la Adolescencia.


Este Gran Acuerdo debe incorporar muchas cosas, pero hay algunas que son básicas:


Primero, reemplazar el actual y fallido Sename por dos nuevos y modernos servicios: el Servicio de Protección de la Infancia y Adolescencia, que se hará cargo de los niños vulnerables y vulnerados; y el Servicio de Responsabilidad Adolescente, que deberá hacerse cargo de los adolescentes infractores de la ley.


Segundo, realizar una inmediata y urgente auditoria para conocer la verdad, la situación en que viven cada uno de nuestros niños en los hogares del Sename y de sus instituciones colaboradoras, y, además, creando un moderno sistema de información y evaluación, que nos permita seguir en tiempo real la calidad de la atención que reciben nuestros niños y adolescentes, y asegurar mejor su seguridad, su integridad y su salud física y mental.


Tercero, crear un sistema de defensoría de los niños y adolescentes vulnerables, para asegurar que las buenas intenciones se transformen en buenas realidades.


Cuarto, aumentar significativamente la subvención que reciben las instituciones colaboradoras del Sename, encargada del cuidado de nuestros niños y adolescentes, profesionalizando la selección, capacitación y evaluación de su personal, mejorando los estándares de calidad de la atención y fortaleciendo el sistema de control y fiscalización.


Quinto, vamos a privilegiar el rol de la familia. Por eso, vamos a transformar el actual Ministerio de Desarrollo Social en el Ministerio de la Familia y el Desarrollo Social, y la actual Subsecretaría de la Niñez en la Subsecretaría de la Familia e Infancia. También, vamos a fortalecer la Red de Familias de Acogida y el derecho de los niños a vivir en el seno de una familia que los quiera y proteja.


Sexto, modificar la Ley de Adopciones, para acelerar significativamente y simplificar el proceso de búsqueda de la mejor familia para cada niño que necesite una adopción; y permitir a las familias de acogida que califiquen la posibilidad de adoptar a aquellos niños que han estado bajo su cuidado; y, por supuesto, apoyar a las familias que adoptan a nuestros niños.


Séptimo, crear un sistema de alerta temprana, denominado “Alerta Infancia”, para identificar oportunamente a los niños en situación de riesgo, como aquellos que desertan de la educación escolar, o abandonan sus hogares, o consumen drogas, o cometen su primer delito. Porque mientras antes lleguemos, mayores serán nuestras posibilidades de recuperar a esas niñas y niños.


Octavo, implementar el Plan “Todos Aprenden” para tener un cuidado muy especial con aquellos niños con mayores dificultades de aprendizaje o con rezagos en el campo educativo, y combatir con mucha fuerza la deserción escolar.


Noveno, promover el rol de la sociedad civil en el cuidado y protección de nuestros niños, y garantizar el acceso universal a la educación parvularia de calidad y a los jardines infantiles a partir del nivel medio menor. Porque está absolutamente demostrado que mientras más temprano accedan los niños al proceso educativo, mayor será no sólo la igualdad de oportunidades, sino que también el potencial de un desarrollo integral para nuestros niños.


Y, finalmente, implementar un programa de mejoramiento de la calidad de la infraestructura de los hogares e instituciones colaboradoras del Sename.


Queridos compatriotas:


Sabemos que ya no podemos reparar la dolorosa pérdida de cientos de vidas y tampoco el sufrimiento causado, y la inocencia arrebatada a tantas niñas y niños en nuestro país. Pero sí sabemos que podemos, debemos y vamos a dar a nuestros niños y adolescentes la prioridad y atención que ellos necesitan y merecen, para ponerlos primeros en la fila de las prioridades y en el centro de nuestro Gobierno.


Hernán Larraín, ministro de Justicia y Derechos Humanos; Alfredo Moreno, ministro de Desarrollo Social, futuro Ministerio de la Familia y Desarrollo Social; Carol Bown, subsecretaria de Infancia, junto a Susana Tonda, ex directora ejecutiva del Hogar de Cristo, y Alejandra Pizarro, directora de la Comunidad de Organizaciones Sociales, y con el firme compromiso y apoyo de este Presidente, van a liderar esta hermosa, urgente y noble misión.


Porque los niños son como las estrellas, siempre iluminan nuestras vidas y nunca son demasiados.


¡Vivan los niños!"