​Los Jugadores de Fútbol Profesional y su Ranking Crediticio

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Parisi Lizana

Casi todos los chilenos vibramos cuando un compatriota es contratado por un club con una gran danza de millones. Nosotros en particular nos sentimos orgullosos del contrato de Alexis Sánchez, Arturo Vidal y otros. Pero qué sucede con la capacidad financiera de estos profesionales del deporte más emocionante del mundo. La verdad es que no existen muchos estudios sobre esto. La NFL —“National Football League”— de Estados Unidos maneja muchas estadísticas en todo orden, no sólo deportivo, pero un dato que nos llamó la atención fue que aproximadamente 80% de los jugadores profesionales —que recibieron fortunas durante el ejercicio de su profesión— al cabo de 5 años estaban sumidos en la bancarrota, cosa que se repite en la NBA y la MLB (Major League Baseball o Grandes Ligas) con porcentajes levemente menores, pero no menos alarmantes.


Recientemente, muchos seguimos el “Super Bowl” con una danza de millones que deslumbra a cualquiera, pero al mirar qué pasa con esos tremendos deportistas una vez colgados los botines y sus finanzas, la realidad es muy dura. ¿Qué pasará en Chile y nuestros astros?


Bueno, con la ayuda de la web y otros sistemas de información tomamos una pequeña muestra de algunos astros que se desempeñan profesionalmente en la liga de fútbol profesional chilena. Para ello, dividimos la muestra en cuatro grupos catalogados en: A) Juvenil, recién debutando: es un futbolista que tiene contrato generalmente de 4 años, gana entre $1,5 millones y $3 millones mensuales, tiene entre 18 y 22 años; B) Jugador profesional promedio: jugadores del mercado local, ganan entre $3 millones y $6 millones mensuales, no están consagrados pero están relativamente estables en su club; C) Jugador local consagrado: en ejemplo, el gran Esteban Paredes, gana sobre los $30 millones mensuales, tienen sobre 28 años y poseen sociedades de inversión para manejar sus ingresos e inversiones; D) Jugador chileno en el extranjero no consagrado aún: ejemplo Gato Silva, sus ingresos van por sobre los $30 millones y hasta $70 millones mensuales, tienen desde los 26 años generalmente poseen sociedades de inversión; E) Jugador chileno en el extranjero consagrado: son la mayoría de los jugadores de la selección chilena, recibe ingresos sobre los $70 millones mensuales, además poseen ingresos por auspicios y cuentan con sociedad de inversión para manejar su patrimonio.


El primer corte en la muestra observamos que el 14% presenta Dicom con un score de crédito de 974, donde el menor ranqueado logra un score de 965 y el mejor de 976, donde la muestra considera los clubes de primera división y preferentemente los llamados más grandes de la liga chilena. El segundo grupo presenta cero casos de Dicom con un score promedio de 965, todos en la vecindad de ese número. En el caso del grupo “Jugador Local consagrado” tiene un score de 810, con 17% con Dicom, pero con un monto realmente bajo en relación a su ingreso mensual, que fácilmente sería pagable, debiéndose a deudas pequeñas de descuido pero que afectan su score.


El grupo compuesto por los internacionales chilenos no consagrados en el concierto internacional presenta un score de 752 con 11% de ellos en Dicom, uno de ellos con un monto cercano a los US$100.000 en deuda morosa, donde su descuido financiero hace que el score tenga un rango que se mueve desde un 965 muy bueno hasta un pobre score de 100 puntos. Muy preocupante pues un alto porcentaje está por debajo de los 500 puntos, pero se entiende que gran parte de sus ahorros e inversiones no se encuentran en Chile.


Finalmente, en el grupo de los consagrados internacionalmente, tenemos un score promedio de 730, ninguno de ellos presenta Dicom o deuda en mora, pero al no tener el suficiente cuidado con sus finanzas personales uno de los más grandes astros presenta un score bajo los 500 puntos. Si bien es cierto que estos puntajes de score son fácilmente mejorables por nuestros ídolos, no es menos cierto que sus representantes y consiglieris deberían velar por la salud financiera de sus clientes, ya que eventualmente la mayoría de ellos retornarán a Chile o los no tan talentosos deberán buscar otras alternativas de ganarse la vida una vez retirados del más lindo de los deportes.


El indicador “score” es mejor mientras más alto es y el cliente es castigado en su indicador en la medida que tenga moras y castigos en sus obligaciones financieras. Para que pueda mejorar su “score”, una persona debe ser buen pagador de sus obligaciones financieras y en un plazo de 6 a 8 meses comenzará a mejorar su puntuación. Es por eso que sorprende que los jugadores chilenos considerados como top o de élite, que se desempeñan en Chile y el exterior, muestren un “score” lejano a los 1.000 puntos. Tal vez sus asesores no hayan prestado el cuidado necesario de las finanzas de sus famosos clientes.


A modo de ejemplo, un gran jugador profesional que triunfó en el exterior actualmente vigente en el medio local adquirió más de 100 departamentos para la renta, pero todos ellos pagados al contado. Financieramente dicha inversión se debió realizar usando créditos hipotecarios por razones tributarias y de apalancamiento, pues una vez que este gran jugador se jubile y tomando ventaja de la plusvalía podría vender o refinanciar parte de su inversión en propiedades aumentando la rentabilidad de su inversión y asegurando su futuro y el de su familia. Nada puede asegurar el futuro financiero de una persona o profesional del fútbol, pero mantener una figura crediticia sana es una buena señal de la vida después de los goles.


Mauricio Lizana CEO Royal Real Estate, Franco Parisi y José Mansilla