​Disminuír la contaminación no pasa por presionar a la población con prohibiciones

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UDESANTIAGO ERNESTO GRAMSCH

Esta semana se conocieron los resultados de la última Encuesta Nacional de Medioambiente, cuyos resultados dan cuenta, por ejemplo, que un 95% de los consultados está a favor de eliminar las bolsas plásticas y un 89% apoya la restricción de vehículos contaminantes.


Aunque valora la alta conciencia ambiental de los chilenos, el experto en contaminación atmosférica y académico de la Universidad de Santiago, Dr. Ernesto Gramsch, advierte que el foco de la política pública para disminuir los niveles de polución no debe estar en el incremento de exigencias a la población, ya que cumplirlas queda a voluntad de cada persona.


“No sirven disposiciones más exigentes, porque la gente las cumple en la medida que puede”, sostuvo el especialista en entrevista con el Programa Sin Pretexto de Radio U. de Santiago. “La quema de leña es un ejemplo común: está prohibida en Santiago en cualquier circunstancia, pero si a alguien sin recursos le prohíben calentarse de esta forma, no acatará la norma”, afirmó.


Extender el Metro


Para el Dr. Gramsch es claro que los vehículos son la principal fuente de emisiones. Por eso, y en referencia a la capital, sostiene que lo principal es que las medidas gubernamentales incentiven el uso del transporte público, a fin de disminuir el parque automotriz.


“Hay que bajarse del automóvil y dadas las circunstancias del Transantiago, lo mejor es seguir mejorando el sistema de Metro, porque los buses todavía demoran demasiado tiempo entre un punto y otro”, señaló.


A su juicio, los buses eléctricos no aportarán demasiado para disminuir la contaminación, por la cantidad de máquinas que ingresarán al sistema. Sin embargo, precisa que su aporte será generar más conciencia ambiental en la población.


Por otra parte, el experto de la U. de Santiago valora que se fomente el uso de la bicicleta, pero indica que el problema es que esto tiene buenos resultados en ciudades con una amplia planicie, donde llegar desde un lugar a otro no demora mucho, situación que deja fuera al gran Santiago.


“Entre Las Condes y Pudahuel hay 300 metros de diferencia en altura, lo que no es menor; por otra parte, una persona que se traslade desde Puente Alto al centro capitalino, tiene que atravesar una gran cantidad de kilómetros”, indica.


Insuficiente red de monitoreo


Finalmente, el académico indica que la red de estaciones de monitoreo del Ministerio del Medio Ambiente ya no es suficiente para detectar los lugares exactos donde se genera la mayor cantidad de emisiones. Desde su perspectiva, se requieren estudios específicos que determinen dichos puntos y el tipo de contaminación que generan.


“A estas alturas y por lo que está ocurriendo en la RM y otras ciudades del país, existen focos de contaminación que son los que tienen un gran efecto sobre la ciudad completa. Por eso, hay que ver cuáles son específicamente esos focos”, concluye.