​Responsabilidad del Mando

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Hermogenes Perez de Arce

En Chile los juicios se ganan o se pierden “por los diarios”, en el sentido amplio del término, que incluye radios y televisión.


El “caso Riggs” lo perdió Pinochet “por los diarios”, aunque al final los procesos contra él, su familia y oficiales próximos suyos hayan sido sobreseídos y los embargos sobre sus bienes alzados. No se pudo comprobar nada ilícito.

Ahora el general director de Carabineros, Bruno Villalobos, ya está “condenado por los diarios”. Se especula que la Presidenta no le pide la renuncia nada más que para dejarle la misión ingrata a su sucesor. Porque ninguna prueba lo incrimina, ni en el caso del fraude de 26 mil millones de pesos ni en la supuesta fabricación de evidencias del plan “Huracán”.


Pero ¿le va a pedir Piñera la renuncia a Villalobos por su “responsabilidad de mando”, olvidando que si a él se la hubieran aplicado en el caso SQM habría sido formalizado y no podría haber sido candidato? Sus platos rotos los ha pagado su “encargado electoral”, Santiago Valdés.


El Plan Huracán, denunciado por la Fiscalía, trataba de encontrar pruebas contra los autores del incendio de 58 camiones. En la Araucanía, a lo único a que se enfrenta el terrorismo incendiario es a carabineros con balas de goma en el terreno y, en el estrado judicial, a las pruebas que ellos reúnen. La Fiscalía, al objetar las pruebas de Carabineros, actúa más como defensoría penal de los terroristas que como persecutora de éstos.


Nadie ha olvidado el “caso bombas”, en que los jueces de acá dejaron libres a todos los sospechosos, descalificando miles de pruebas. Después cayeron dos en España, donde los pillaron haciendo lo mismo que acá, poniendo bombas, pero allá son menos condescendientes con los terroristas y los condenaron.


En la Araucanía el subversivo Llaitul lanza desafiantes anatemas, seguro de su impunidad. Puede estar tranquilo. Los fiscales están más dedicados a demostrar la ineficacia de las pruebas que a otra cosa y “los diarios” y opinólogos a obtener la renuncia del General Director por “responsabilidad del mando”.


Hermógenes Pérez de Arce