Rodrigo Barcia

​¡Todos somos Leonor Echeverry y Rafael Mery!: O la cueca en pelotas en la educación superior

Es urgente que como país retomemos seriamente la reforma educacional –ojalá en su totalidad- y veamos este problema con altura de miras, sino nuestra educación superior estará desfinanciada, con baja de cobertura, y con una oferta de educación de calidad para ricos (universidades no gratuitas) y de baja calidad para pobres (universidades gratuitas).

​¿Qué esconden las cifras económicas de empleo?: La urgente necesidad de actualizar el derecho laboral

Las nuevas tecnologías lejos de ser negativas, prometen un aumento y crecimiento de los mercados como nunca se ha visto en la historia, pero sólo para los países que en la aldea global sean capaces de adaptar sus legislaciones laborales a la nueva realidad.

​Una lectura equivocada de lo que está sucediendo en Latinoamérica: El fracaso de una forma de entender los derechos sociales

En lugar de elegir entre modelos que privilegian el crecimiento y los que optan por la distribución, lo óptimo es un modelo que privilegie crecimiento con igualdad de oportunidades (es decir, con impuestos focalizados, Estado Mínimo y una política eficiente de impuestos)

La democracia y su progresivo deterioro

Como siempre ocurre en la historia, el autócrata no se explica, sino por el fenómeno que le antecede. Así lo era entre los griegos, en que la democracia degeneraba en populismo, y que llevaba a que los ciudadanos optaran por un tirano.

​Una tarea pendiente: La eficacia y eficiencia en la administración del Estado

Estas funciones también podrían estar en el Banco Central, pero Contraloría tiene la ventaja de poder vincular estos procesos a un control de la Administración, que no sea eminentemente legalista, -e incluso efectivo-, sino eficiente.

​La inconducente discusión del ingreso mínimo y las malas políticas públicas

Nuevamente se plantea una reforma legal –de aumento de sueldo mínimo- que no aumentará el ingreso de las personas, sino que disminuirá los ingresos de los más pobres.

​¿Una nueva derecha social?

Si se quiere evitar la segmentación, los escasos recursos del Estado deben ir a la educación parvularia, primaria y secundaria. No se puede pretender generar mayor igualdad desde las universidades, si es que los últimos quintiles no están preparados para afrontar la educación universitaria.