Luis Riveros



Luis Riveros

Entre estudiantes universitarios existe una protesta por los eventualmente altos niveles de exigencia académica que impondrían algunas instituciones y carreras. Le denominan “acoso académico”, consistente en verse obligados a muchas horas de estudio y trabajo para cumplir con los estándares que envuelven cursos y actividades de aprendizaje.

Nada más inapropiado que hacer depender las relaciones comerciales de Chile y su propia estrategia de diversificación comercial, de las políticas que juegan en el interés de los EE.UU.

Negarse a la idea de legisla atenta contra las tradiciones republicanas con respecto al tema fiscal tan crucial para el país, especialmente cuando tal posición se afirma en preconcepciones sobre una materia en que ya hemos experimentado un fracaso.

El Instituto Nacional es una más que bicentenaria institución republicana. Fue siempre el símbolo de la política educacional del Estado, heredero de las más importantes tradiciones nacionales como hijo que fue del proceso independentista, y protagonista de los más decisivos avatares de la Patria.

Con casi 300 mil millones de dólares de PIB, y el ingreso per cápita mayor de la región, Chile muestra buenos resultados en materia de crecimiento. Esto ha sido resaltado recientemente y augura un escenario favorable para la nueva inversión, que ya se proyecta crecer de modo importante este año y el próximo.

Llegamos a un Chile en que la intimidación y la acción falsaria se hacen costumbre en las instituciones. El Presidente de un Club deportivo anuncia que no seguirá ejerciendo sus labores debido a las amenazas de muerte proferidas por eventuales adherentes del mismo Club. De modo similar, aunque menos dramáticamente, en muchas instituciones se deslizan acusaciones que pasan por verdades, y que tienen por único destino dañar el desempeño y la vida de determinadas personas.

Causa desconcierto en la ciudadanía el debate creado por la inminente instalación de nuevos medidores de consumo domiciliario de electricidad (...) Algunos parlamentarios aparentemente olvidaron que esta iniciativa legal había sido aprobada, por lo demás en condiciones de amplia y transversal mayoría.

Estamos corrigiendo hacia atrás, y dominados por nuestros sesgos ideológicos, carentes de un mapa de ruta en ausencia de un diálogo político sobre los próximos 20 años.

Los becarios de doctorado no cuentan con el pago de los compromisos contraídos por CONCICYT y se suspenderán sus ingresos a partir del mes de marzo. Con eso se discontinúa la investigación que llevaban a cabo, y se debilita la integración de la misma en los programas de las universidades y centros respectivos.

Siempre fue el Congreso, a lo largo de nuestra historia, un centro de debate de alto nivel sobre la marcha de la república y el futuro de la Nación. Mucho talento se volcó en su desempeño en momentos cruciales para la Patria. Hoy lo vemos cuestionado por la ciudadanía y ubicado en los últimos lugares en la evaluación ciudadana de las instituciones, dañando a nuestra democracia