Hay que corregir manifiestos vacíos legales en el mercado de valores para proteger los intereses de todos los accionistas.
El caso Enersis ha puesto sobre la mesa una serie de imperfecciones o vacíos legales que ameritan corregirse, en pos de la transparencia y confianza que requiere el buen funcionamiento del mercado de valores. En especial, a raíz de actuaciones de algunos agentes que si bien están dentro de la ley, son cuestionadas en su legitimidad ante la ciudadanía, con lo cual se afecta el sistema.
En el proceso de aumento de capital de Enersis, el mercado advierte que, al menos, existen materias cuestionables en tanto han tenido roles importantes en esta decisión, directores que, a su vez, son integrantes del directorio de la Bolsa de Comercio. Como lo señaló el presidente de la AFP Habitat, José Antonio Guzmán, hay incompatibilidad entre ejercer ambos cargos, aun cuando no esté prohibido por ley, porque está demostrado que en el desempeño de tales funciones surgieron conflictos de interés.
La Ley 18.046 de Sociedades Anónimas ha resultado insuficiente en este sentido, porque en su artículo 36 sólo señala que no podrán ser directores de empresas los funcionarios de las superintendencias que supervisen a la sociedad respectiva o los “corredores de bolsa y los agentes de valores, así como sus directores, gerentes, ejecutivos principales y administradores”.
De este modo, hay un manifiesto vacío legal que permite la concurrencia de directores con intereses contrapuestos, lo que atenta contra el funcionamiento de los gobiernos corporativos y su obligación de proteger a todos los accionistas. Más aún cuando se trata de minoritarios que tienen el peso y relevancia como los miles de afiliados en el sistema de pensiones.
El mismo superintendente de Valores y Seguros, Fernando Coloma, afirmó que no hay ilegalidad en pertenecer a las mesas de la Bolsa de Comercio y de Enersis. Pero, a renglón seguido, puntualizó que “sin duda, uno puede establecer, a nivel conceptual, que es un tema que se debería analizar. Es un tema que está en agenda y es un caso que a la luz de los hechos, amerita ser analizado con toda profundidad y con la cabeza fría”. Ello, señalando la necesidad de que se abra un tiempo de reflexión antes de legislar de manera apresurada. Pero, ciertamente, hay que impulsar normas claras y eficaces para promover un mercado con un marco transparente que dé certezas a todos los involucrados.
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