La decana de la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad Autónoma de Chile sostiene que en un escenario de volatilidad económica es necesario controlar el gasto.
—¿Qué sucederá con la actividad local en el segundo semestre? —Si bien hoy la demanda agregada sigue muy potente y hay sectores que continúan boyantes, mientras no se despeje la situación internacional se observará una moderación en la actividad, por lo que se espera una tasa de crecimiento de 4,5%.
—No obstante los mercados se han tranquilizado tras la Cumbre de Líderes Europeos… —Sólo se compró tiempo, porque es una solución a corto plazo. En tanto no resuelvan los escollos estructurales en la región, la volatilidad seguirá presente.
—Entonces, ¿cuál es el principal problema a resolver en el bloque comunitario? —El déficit fiscal y una serie de indicadores macroeconómicos que están muy complicados. Mientras no tengan la voluntad de reestructurar las finanzas públicas, veo difícil que los alemanes quieran cargar con el gran tren de deudas.
—En este contexto, ¿de qué forma se vería afectada la economía local? —Se afectará la demanda por los commodities. Hoy el escenario internacional sigue siendo no tan alentador y debemos tener en mente que si bien tenemos un país sano, la evolución del cuadro foráneo nos va a afectar; no estamos inmunes.
—¿A qué variables debe poner especial atención el Gobierno? —No debemos olvidar que las economías internacionales están afectadas porque hubo descontrol de gasto. Si bien tenemos una estructura fiscal muy sana, las demandas sociales han ido presionando por elevar el desembolso. Hay que tener calma y las cuentas fiscales más ordenadas que nunca.
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