El ministro de Hacienda precisó en Paris que "somos una economía muy abierta" al exterior, por lo que se verá afectada por la actual incertidumbre de la zona.
El ministro de Hacienda, Felipe Larraín, dijo que espera una "desaceleración" de la economía doméstica, que aunque va a seguir creciendo, este año lo hará a un ritmo inferior a causa del impacto de la crisis de la zona euro.
"Espero una desaceleración, pero la economía seguirá creciendo, seguirá creando empleos", dijo Larraín en París, donde participa en la reunión ministerial anual de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
Preguntado sobre cómo está cambiando su política ante el choque europeo, explicó que empezamos “muy bien", pero a partir de esos tres primeros meses "esperamos una desaceleración" dado que "somos una economía muy abierta" al exterior, con lo que eso significa en las actuales circunstancias.
El jefe de finanzas recordó que Chile dispone de un "plan de contingencia" en el que se ha estado trabajando desde julio pasado y que "tenemos una situación fiscal muy fuerte" con una baja deuda pública.
Además, el ministro chileno manifestó su "escepticismo" hacia el proyecto de un impuesto sobre las transacciones financieras, conocido como "Tasa Tobin", e insistió en que es una cuestión que "debería abordarse no de forma ideológica, sino práctica: funciona o no funciona".
|