El gerente general de la empresa del Grupo Santa Cruz-Yaconi, manifestó que la inversión para este año se estima en alrededor de US$30 millones.
—¿Qué proyectos tiene la empresa en carpeta? —Uno especialmente orientado al sector industrial, con énfasis en la minería. Consiste en reconvertir calderas de diésel a gas licuado, que implica la reducción inmediata de 15% en las emisiones de CO2 y de la huella de carbono de las industrias y faenas mineras.
También estamos desarrollando sistemas que combinan la energía solar con gas licuado en proyectos inmobiliarios, supermercados, centros comerciales, hoteles, entre otros sectores. Esto no sólo le permite a nuestros clientes ahorrar en sus costos de energía, sino también disminuir radicalmente las emisiones de CO2. Al mismo tiempo, este año pretendemos crecer 30% en proyectos de automoción, que consideran gas licuado para taxis y flotas.
—¿Cuál es el plan de inversión para este 2012 y cuáles son sus proyecciones? —Para este año, tenemos un plan de inversión del orden de los US$30 millones, destinados al desarrollo del mercado residencial, industrial y de la automoción. Nos encontramos implementando una estrategia de diversificación de las fuentes de abastecimiento, que incluye proyectos de importación marítima.
Al mismo tiempo, estamos llevando a cabo un programa de capacitación a nuestra red de distribuidores, transportistas y contratistas. El objetivo es estandarizar la calidad de la atención. Actualmente estamos presentes desde Arica a Coyhaique, con plantas de almacenamiento y envasado, centrales de distribución y venta en todo el país junto a oficinas comerciales y administrativas, lo que se suma a una red de más de 2.000 distribuidores.
—¿Y que pasa con el gas doméstico? —Es un mercado en pleno crecimiento. Actualmente está en funcionamiento una planta de gas licuado que inauguramos en 2011 en Maipú. Gracias a ella, hemos aumentado en 62% la capacidad de producción en la Región Metropolitana.
—¿Cómo han visto el comportamiento del mercado hasta la fecha? —Hemos tenido un primer trimestre más lento que el esperado por el efecto climático, dadas las altas temperaturas de la zona central y el retraso del invierno, pero estamos confiados, ya que el gas licuado es una energía presente en el 95% de los hogares. Como dato, el consumo per cápita de gas licuado en el país es de 65 kg/hab, uno de los más altos en el mundo. Eso en cuanto al sector residencial.
—¿Y el mercado industrial? —En el industrial y comercial, la demanda es fuerte y la sustitución del diésel por gas licuado avanza con fuerza. Nuestras ventas a nivel industrial han crecido a tasas de 8% en el primer trimestre y actualmente poseemos el 95% del mercado del área minera en Chile.
—¿Cómo ve a la industria del gas licuado este año considerando la incertidumbre en la economía europea? —Si Chile sigue manteniendo los niveles de crecimiento que tiene, la demanda seguirá aumentando. A pesar de la incertidumbre en el mercado internacional, la economía chilena se muestra bastante sólida y existe un gran desarrollo inmobiliario e industrial, especialmente en la minería.
—¿Están evaluando negocios en otros países? —No por el momento. Estamos centrados en Colombia y en el mercado chileno en particular.
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