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27/04/2012


Economistas discrepan por impacto de reforma sobre tasa de ahorro

     
   
     

Gonzalo Sanhueza, Econsult. “Lo dispuesto para el tributo de timbres y estampillas es una buena noticia, pero el aumento en el gravamen a las empresas afectará la tasa de ahorro, lo que llevará a tipos más altos y con un dólar más apreciado. No deberíamos haber hecho una reforma tributaria, el sistema funciona relativamente bien, los cambios que habían que hacer eran menores”.

Cecilia Cifuentes, LyD.  “Reducir la brecha entre la tasa a empresas y personas, así como los descuentos en educación, lo considero positivo, pero no creo que vayan a pasar,  porque se ha enfatizado mucho políticamente el tema de la equidad, más que la eficiencia. Respecto al mayor tributo de las empresas, se parte de la premisa que este sistema que favorece el ahorro ya no es necesario al no  estar en la misma situación que en los '80, pero tenemos un déficit importante en la cuenta corriente. Se da por sentado que la economía tiene resuelto ese tema y es un error, los niveles de ahorro son insuficientes para financiar grados de inversión que hoy tampoco son altos”.

José Yáñez, U. de Chile.  “El alza del impuesto a las empresas no es lo suficientemente importante como para afectar en forma significativa el ahorro y la inversión en el país. Ahora bien,  no me convence deducir los gastos de la Educación Superior en los impuestos; eso no apunta a reducir pobreza, sino que beneficia a las personas con alto nivel de ingreso. La reforma que yo estaba esperando no es la que está saliendo en este minuto. Está pendiente todo el tema del FUT y revisar todo el sistema del gasto tributario que es enorme. Si todas esas cosas se van cerrando, se elevará la recaudación sin la necesidad de elevar los gravámenes a nadie”.

Hugo Lavados, U. San Sebastián.  “El alza a 20% en el gravamen a las empresas es tímida y  estaba internalizada en las decisiones del mercado. Pudo haberse elevado a un 22% sin dañar el ahorro del país, es decir, con un impacto marginal. Me parece bien lo del tributo a los timbres y estampillas, pues es muy distorsionador. También bajar el tramo del impuesto a las personas,  porque desincentiva el traspaso de ingresos a sociedades de inversión”.

Javier Fuenzalida, U. Finis Terrae. “La recaudación por la segunda categoría disminuirá porque se están ampliando los tramos exentos y se está bajando la tasa a un 35%.  El único tributo que sube es el de primera categoría – que sirve como crédito del pago del global complementario–, entonces no sé dónde están los US$900 millones adicionales que el gobierno quiere recaudar”.

 

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