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08/08/2011


¿Cómo Afectará al Mundo la Crisis en la Zona Euro y EE.UU.?

     
   
     

La semana pasada se instaló una fuerte voz de alerta a nivel global, basada en la coexistencia de dos escenarios que pese a su distinta magnitud, derivó en una desesperación que restableció en los más temerosos, la imagen de la caída de Lehman Brothers en 2008. Sin embargo, y en medio de diversos factores de riesgo, existen pocas probabilidades de que seamos testigos de un escenario de recesión global similar al emanado de ese episodio.

Una semana se demoró el hombre más rico del mundo, el mexicano Carlos Slim, en perder el equivalente a US$8.000 millones, o un 11% de su riqueza en términos bursátiles. Todo esto, en un breve lapso de tiempo en donde la crisis de deuda europea parece ya haberse transferido desde la pequeña Grecia a la poderosa Italia, atmósfera que fue engrosada por una exhibición política en Estados Unidos que llevó al país al límite de la especulación sobre un impago. Lo anterior, abrió a su vez, un renovado pesimismo que, sustentado en desalentadoras cifras sobre la actividad, fue consolidado por la amenaza proveniente de los recortes fiscales acordados.


Europa Como Eje

Y si bien, según los especialistas, ambas crisis han alcanzado en las últimas semanas dimensiones globales, éstos centran espontáneamente su atención inicial en Europa, en vista de un menor marco de acción ante la progresiva y agobiante presión los mercados.
Así, mientras el Dow Jones perdió un 5,75% de su valor la semana pasada, en Italia, Milán se desplomó un 12,7%, al tiempo que Francfort se hundió un 12,9%.
“El contagio no se quedó en los países periféricos, sino que está llegando a naciones como Bélgica y Francia”, explica Mirzha De Manuel, investigador de mercados financieros del prestigioso Center for European Policy Studies, en Bruselas. “Hay que darse cuenta que la situación de España ahora es la misma en la que estaba Portugal hace dos meses, al igual que Bélgica está en el mismo sitio en el que estaba España hace un mes, y Francia se encuentra en similar espacio en el que estaba Bélgica hace 30 días”, ilustra.
En este sentido, Iain Begg, profesor de The London School of Economics, indica que se ha dado un fenómeno en el que los mercados comienzan a pensar de manera muy similar, gestionándose un catastrofismo que redunda en una volatilidad que tiene el potencial de causar muchos problemas, aunque sí es evidente que “todo esto tiene relación fundamental con la necesidad de reducir los niveles de deuda de las economías del oeste de Europa”.


Límites del Trance

En relación a EE.UU., el riesgo se remite fundamentalmente a lo que podría ser una debilidad prolongada. Así, para Ken Goldstein, economista del Conference Board, más que una recesión, lo que observaremos en el mediano plazo será un crecimiento excesivamente lento. “Estamos atrapados en un carril lento, sin impulso”, puntualiza.
En esta dirección, Evaldo Alves, profesor de Economía de la Fundación Getulio Vargas en Brasil, proyecta que el país del norte observará una caída en su PIB de alrededor de 1,7% en lugar del 2,2% o 2,5% esperado hace algunas semanas para 2011. Lo realizado por el Congreso estadounidense, complementa, validó de paso un instrumento de la política de crecimiento en base a la "flexibilización cuantitativa", que es el “eufemismo de la oferta monetaria, que en este caso mantendrá la devaluación del dólar”.
Bajo este marco, presagia que “América Latina se verá afectada en sus exportaciones, aunque en la medida en que haya más relaciones comerciales con EE.UU. y Europa”.
En esta línea, la progresiva asociación que ha exhibido nuestra región con las naciones emergentes, hace prever que el horizonte no tiene como límite un escenario desmedidamente complejo: “En Brasil, las alianzas con Rusia, Corea, India e incluso Sudáfrica, han aumentado considerablemente, lo que minimiza la dramática desorientación que se produciría si no fuera por estas asociaciones”, manifiesta Alves.
En el peor de los casos, según Alfredo Coutiño, director de Moody's para América Latina, y en el que hipotéticamente fuéramos testigos de una moratoria y salida de Grecia, Portugal e Irlanda de la Unión Monetaria, combinado con una debilidad estadounidense que la lleve a una recesión, se generaría un impacto significativo en la economía mundial. Esto, a lo cual el economista atribuye un 25% de riesgo real, derivaría en dos trimestres de crecimiento negativo para el mundo, “que resultarían en un crecimiento cercano a cero en 2012, con Estados Unidos contrayéndose alrededor de 2%”.
Mark Weisbrot, economista del estadounidense Center for Economic and Policy Research, opina que es muy difícil imaginar un daño económico similar al visto en la última recesión. “Si bien hay mucho temor, es muy poco probable que ocurra esto, porque si uno mira lo que causó la recesión de EE.UU. y de Europa, ve principalmente la burbuja que había en el sector de propiedades. Esta crisis, concluye, “más bien puede tener como consecuencia un aumento del desempleo y un ritmo de crecimiento lento para ambas economías, hasta que cambien sus políticas”, esgrime.

¿Hay Salida en el Euro?

Para Alfredo Coutiño, la coyuntura fiscal europea y en particular la griega, irlandesa y portuguesa, tan sólo muestran la repetición de un problema “añejo” padecido en América Latina y en Asia en el pasado. “Se trata de una indisciplina fiscal que ha llevado a tales países a vivir una realidad que no corresponde a sus propias condiciones económicas; es decir, han vivido de lo prestado. Por lo tanto, la solución debería ser la misma receta exitosa aplicada en Latinoamérica: un ajuste económico que debe venir tanto por el lado del gasto como por el de los precios”, argumenta.
Pero si bien las tres naciones rescatadas han aplicado parcialmente el primero de los dos componentes citados, ha sido precisamente, según Coutiño, la imposibilidad de una devaluación (sin una salida del euro), lo que hace que Atenas “caiga y caiga y no pueda levantarse”.
En esta dirección, Mirzha De Manuel considera que hay un alto nivel de incertidumbre respecto a lo que va a pasar a futuro. Aun así, no cree que vayamos a ser testigos de una quiebra de España o de Italia. “Las medidas adoptadas por el Consejo Europeo en su pasada reunión del 21 de julio van probablemente en el buen sentido, puesto que dotan de mayor flexibilidad a la Facilidad Europea de Estabilidad Financiera, de modo que pueda adquirir deuda en los mercados secundarios para aliviar tensiones como las que se están viendo ahora”.
Pero más allá de esto, los especialistas recuerdan que el gran paso que debe darse, es dotar a la Unión Europea de una política económica que acompañe a la moneda única.
En este sentido, Iain Begg, mientras espera que las turbulencias vigentes sean contenidas en base a una adecuada acción política, apunta a la creación de euro bonos como un factor de estabilidad permanente, lo que ayudaría a controlar la deuda de todos los miembros de la zona euro. Esto, señala, en reemplazo de la tenencia de compromisos griegos o irlandeses en euros, “en donde los mercados atacan a las naciones de manera separada”. La única limitante, explica, es que esta idea no es del agrado de Alemania, “porque ellos tendrían que pagar más”.

“Hay que darse cuenta que la situación de España ahora es la misma de Portugal hace dos meses, al igual que Bélgica está en el mismo lado en que estaba España hace un mes, y Francia se encuentra en el espacio en el que estaba Bélgica hace 30 días”, apunta Mirzha De Manuel, del Center for European Policy Studies en Bruselas.
En el peor de los casos, según Alfredo Coutiño, director de Moody's para América Latina, llevando al límite la situación de EE.UU. y la zona euro, el mundo entraría en una recesión de dos trimestres en 2012. Esto, según el economista, tiene un 25% de probabilidades de ocurrir.
DATOS CLAVE
1,7% Crecería EE.UU. este año, según nuevas