En medio de una alta expectación y de miles de ciudadanos que se congregaron en la Alameda, el nuevo Presidente de la República, Sebastián Piñera, entregó su primer discurso al país desde la sede del Poder Ejecutivo, que encabezará por los próximos cuatro años. Luego de hacer un recorrido por ciudades afectadas por los sismos, alrededor de las 21 horas el Mandatario llegó a La Moneda, y entre vítores, fue saludado por la guardia del Palacio, de Carabineros de Chile. A un fuerte “¡buenas noches guardia de Palacio!”, expresado por Piñera, recibió como respuesta un certero “¡buenas noches señor Presidente!” e ingresó al histórico edificio. Poco después, junto a su familia, saludó a la habló desde uno de los balcones que da a la plaza de la Constitución. A continuación, los principales pasajes de su discurso.
-“Hoy me tocó asumir el mando de nuestra nación por la voluntad libre y soberana del pueblo chileno. Pero lo hice en un momento histórico y también dramático. Histórico, porque en septiembre de este año vamos a cumplir como país y como patria 200 años de vida independiente y vamos a abrir las puertas de nuestro tercer siglo como nación independiente. Y dramático, porque Chile ha sido asolado por una tragedia”. -“El temple de un pueblo, el alma de una nación se ponen a prueba y se develan en tiempos de adversidad”. -“A nosotros los chilenos nada nos ha sido regalado, todo lo hemos conquistado con coraje, esfuerzo y mucha voluntad. Por eso se que los interpreto a todos al afirmar que tenemos la certeza que vamos a superar estos tiempos de adversidad y que a pesar del dolor y del sufrimiento, y sin que esto signifique olvidar a nuestros seres queridos que perdieron sus vida o aquellos que están desaparecidos, tendremos que secar nuestras lágrimas y poner manos a la obra. Juntos sabremos una y mil veces volver a ponernos de pie”- -Hace 20 años nuestro pueblo recuperó nuestra democracia y también la sana convivencia entre los chilenos y lo hicimos en paz y tranquilidad, con el aporte patriótico de todos, del mundo civil, del mundo militar, de todas las chilenas y chilenos de buena voluntad”. -“Hoy como Presidente de Chile quiero convocarlos a todos ustedes, a la generación del bicentenario, a dos grandes y nobles misiones: primero reconstruir sobre roca y no sobre arena lo que ha sido destruido” (...) “Pero también quiero convocarlos a una nueva transición, la transición joven, de futuro, que va mucho más allá de levantar lo que esta en el suelo. Apunta a construir un Chile desarrollado, sin pobreza, con verdadera igualdad de oportunidades”. -“Levantar el alma de nuestro país, no sólo progreso material, también progreso espiritual. Construir un Chile en que el valor de la vida y las familias sean siempre sagrados. A construir un Chile en que los valores de la libertad, la justifica, la solidaridad, el trabajo bien hecho y la responsabilidad sean siempre valorados y respetados. Un Chile con espíritu de unidad”. -“A partir de hoy, en que enfrento sin duda el mayor desafío de mi vida, con mucha humildad y plena conciencia de mis limitaciones, pero también con entusiasmo y voluntad férrea e inquebrantable, quiero asumir el compromiso con nuestra patria, la responsabilidad que las chilenas y chilenos han puesto sobre nuestros hombros”. -“Esta fuerza y este coraje para enfrentar este desafío surgen de la plena convicción que esta no estamos solos, estamos acompañados por un pueblo valiente, esforzado y generoso, por un equipo de gobierno con excelencia, compromiso y vocación de servicio público, por una familia que me ha acompañado durante toda una vida que es maravillosa, quiero agradecerles desde el fondo de mi corazón” y “pueden estar seguros que también contamos con la atenta mirada y la guía de nuestro Dios, que nos va a acompañar y nos ha acompañado en los tiempos de adversidad también en los tiempos de felicidad a medida que vayamos reconstruyendo nuestro país y levantando el alma de nuestro pueblo”. -“Pueden estar seguros que a partir de hoy y durante los próximos 4 años, pondremos todos los talentos, energías y fuerza que Dios nos dio al servicio de Chile”. -“Lo haremos con un cariño, dedicación muy especial por aquellos que más lo necesitan, por los que hoy día están sufriendo, por los más pobres, por los que están desolados, o desamparados, por los que están enfermos, por nuestra sufrida clase media, por nuestros adultos mayores y por aquellos que viven con alguna discapacidad”. -“Les vamos a hablar siempre con respeto y verdad”. -“Si antes dijimos que íbamos a hacer las cosas bien, ahora las vamos a hacer mucho mejor”. -“Quiero hoy reiterar con voz fuerte y clara nuestro compromiso: vamos a reconstruir Chile todos juntos, piedra por piedra, ladrillo por ladrillo, y no sólo lo vamos a reconstruir, lo vamos reconstruir mejor. Vamos a enfrentar los desafíos que este bicentenario ha puesto sobre los hombros de nuestra generación y vamos a dar ese gran salto hacia adelante, hacia el futuro, y hacia el progreso. Y para lograrlo, hoy más que nunca necesitamos unidad y no división; generosidad y no egoísmo; nobleza y no miseria, coraje y no cobardía, voluntad y no indiferencia, y por sobre todo vamos a necesitar más que nunca esa fe inquebrantable en nuestro Dios, en nuestro pueblo”.
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