La iniciativa ya cuenta con la venia de Alemania y Francia, mientras que el BCE, por su parte, la rechazó categóricamente.
Angela Merkel, defendió ayer el debate abierto sobre la posible creación de un Fondo Monetario Europeo para ayudar a socios en dificultades, y propuso para ello reformar los tratados vigentes. "Necesitamos capacidad de acción", dijo la canciller alemana, subrayando que "los instrumentos actuales no son suficientes para afrontar la situación" ni para evitar crisis similares en el futuro. Merkel atribuyó a su ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble, la iniciativa para la creación de dicha idea, que "ahora debe ser definida". La canciller alemana dijo que entre las "muchas cuestiones por aclarar" a la hora de diseñar el fondo figura, por ejemplo, está definir "quién paga y cómo, y cuán independiente sería de la Comisión Europea". "De momento estamos hablando de una aporte a una amplia discusión que yo apoyo en principio", puntualizó. Merkel reafirmó, además, la intención de Alemania, Francia, Grecia y Luxemburgo de lanzar una iniciativa para poner límite a las embestidas contra Grecia a través de los seguros de impago de deuda/créditos (Credit Dafault Swaps).
Opiniones
Bajo este contexto, el economista jefe del Banco Central Europeo (BCE), Jürgen Stark, rechazó categóricamente la propuesta que expondrán próximamente Francia y Alemania a sus socios comunitarios. En una entrevista a publicarse hoy por el diario "Handelsblatt", Stark opinó que un Fondo Monetario Europeo sería incompatible con la Unión Monetaria, crearía un estímulo falso y dañaría los países con finanzas públicas sólidas. Esto "minaría la aceptación pública del euro y de la Unión Europea", advirtió Stark. Por su parte, el Fondo Monetario Internacional (FMI), dijo carecer de una opinión sobre la idea. "No tenemos una postura porque no contamos con información sobre lo que se ha propuesto", dijo Bill Murray, portavoz del FMI.
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