El economista del Babson College de Boston cree que es muy probable que se apruebe un segundo plan de ayuda económica, de similar tamaño, que se traduciría en cheques directos a las personas. Además, preocupado por el lento retorno al vigor económico, considera que al país podría llegar una necesaria ola de compradores chinos de bienes raíces, lo que junto al arribo de inmigrantes calificados, podría revitalizar la actividad, hoy sustentada en los estímulos fiscales.
—¿Cuál es su opinión respecto a lo que está ocurriendo con el dólar actualmente? —Parece que tiene que debilitarse un poquito más, no estoy pronosticando un desplome, sino una suavización gradual del dólar respecto a otras divisas, porque se encontraba sobrevalorado en relación a muchas de ellas, todavía necesitamos un dólar más débil para equilibrar las exportaciones con las importaciones. Además, tiene que ir en esa dirección para atraer más turistas e inversión en muchos activos que aquí están muy baratos, tiene que haber más de eso. No estoy hablando de un dólar mucho más débil pero sí, por ejemplo, del tipo de cambio respecto del euro a 1,60, y frente al peso chileno a $450. —En mayo usted pronosticó un crecimiento de 3% en el PIB de EE.UU. para el segundo trimestre, cuando pocos se aventuraban con cifras tan positivas. Si bien es probable que se cumpla, últimamente ha adherido a la posición sobre una recuperación especialmente lenta, ¿qué ha ocurrido en el intertanto? —Sí, tuve razón con esa predicción, pero mire como lo hicimos, no como yo estaba esperando, una recuperación más normal, del sector vivienda, automotriz, industria y servicios, de hecho hemos estimulado la economía con gasto fiscal y por eso obtuvimos el 3,5% del tercer trimestre, para el cuarto, posiblemente estará entre 2,5% y 3,5%, depende de la navidad y de otros factores difíciles de pronosticar. La economía, por sí sola, no se está levantando de la lona, es como un boxeador que sufrió un golpe, y yo esperaba que hubiese rebotado y vuelto a pelear, pero que sigue medio mareado y se está levantando muy de a poco. Tenemos rigidez en el mercado del trabajo, al congreso polarizado por dos o tres asuntos, y hay mucha gente que todavía tiene trabajo y mantiene la billetera en su bolsillo y no gasta, el gasto ha estado recuperándose pero no de manera muy marcada, y pese a que la condición de muchas empresas ha mejorado, no se ha estado contratando a más gente. Y la consecuencia ha sido una recuperación lenta y cautelosa. —¿Ante esto y con la retirada gradual de los estímulos, qué va a levantar a la economía en los próximos meses? —Hubiera esperado algo más del mercado de vivienda, pero todavía está muy deprimido, y que se hubiese levantado con el estímulo de US$8.000 que hay para quienes compran una casa por primera vez, a lo que se añadió otro de US$6.500 para quienes adquieren vivienda por segunda vez. La gente no se ha dado cuenta que el gobierno está promoviendo un esquema ponzi y ¡nadie se aprovecha!, hay mucha cautela acá y la gente está desfasada con la realidad. Estoy esperando que el dólar se debilite más. Vi algo cuando Obama estaba en China, un oficial del banco central habló de una burbuja en los bienes raíces de China, y cuando un oficial habla algo así no es sólo su opinión, entonces creo que lo que van a hacer es permitir que los chinos ricos tengan acceso a dólares para comprar propiedades en los EE.UU., ha habido algo de eso, pero no suficiente, podrían comprar por ejemplo 100 mil casas en California y eso podría ser el gatillo para algo más. Y es, en el fondo, que los extranjeros traigan su dinamismo, por ejemplo, que a los inmigrantes se les dé status permanente o que aumenten las greencards. Incluso chilenos que curiosamente allá a veces se les critica por su falta de creatividad, cuando llegan acá, a veces crean nuevas ideas y muestran su creatividad. Pero aunque vinieran todos, los 16 millones, no sería suficiente. Se ha hablado de un segundo estímulo, parece que en el Congreso hay votos ya a favor de uno, el que sería mucho más directo, a través de un cheque a cada persona, porque el famoso estímulo que se dio en febrero no ha sido tan rápido, fue bajo muchos proyectos de largo plazo. Así que si no estamos viendo una reactivación fuerte para marzo, definitivamente van a hacer algo, que sería de igual magnitud que el primer estímulo (US$787.000 millones), pero esta vez de transferencia directa. —¿En definitiva, en qué parte de la recuperación nos encontramos? —Previamente yo hubiese dicho que estábamos en la mitad, pero no hemos llegado ahí, es una recuperación larga y lenta. Me parece que falta vigor, el que normalmente tienen las recuperaciones, pero que esta no lo tiene, estoy preocupado por mi país, pues normalmente somos capaces de dejar atrás todos los problemas y seguir adelante, limpiar la pizarra y todos los pecados y adelante, pero esta vez no, todo eso está pesando demasiado.
|