Inicio Preguntas Frecuentes Contacto Mapa del sitio
 
 
 
Noticias RSS
 
Twitter
Facebook
  Untitled Document Texto a la izquierdaTexto justificadoTamaño de letra sugeridoTamaño de texto medianoTamaño de texto grande Envar a un amigo  
Facebook Twitter

30/07/2010

Liderazgo y Motivación


 
  Patricio Reyes B., Director Ejecutivo Consulthum Chile y académico UGM
 
 
 

 

 ¿Qué motiva a las personas? ¿Qué las hace destacar en ciertas tareas y en otras no? ¿Por qué hay actividades en que se las ve contentas y en otras desmotivadas?

Este es un tema relacionado directamente con el ejercicio del liderazgo, ese que propugnamos en un estilo moderno, indispensable en nuestros días y que se basa en valores humanos, tan postergados por nuestra sociedad. Trate de imaginar qué podría motivar a una persona a cambiar y relacione esa motivación con las metas organizacionales. Al contrario de lo que muchas personas podrían creer no es fácil, pero no  imposible, cambiar de un momento a otro la motivación de una persona. Como decía Frederick Herzberg, “si quiere que una persona haga un buen trabajo, déle un buen trabajo por hacer”. Si alguien está intrínsecamente motivado por el poder, usted no debe apelar a su lealtad hacia la empresa ni a la solidaridad con su equipo. Lo que sí puede descubrir es que esa persona está motivada por el poder y asignarle una meta más desafiante. Por ejemplo, impúlselo a realizar la misión de su grupo, así satisfará esa necesidad de poder y tendrá la opción de involucrar a su gente en nuevas áreas.

En su afán por conseguir que el personal clave se adapte con rapidez, las empresas a menudo ignoran el tema de la motivación, suponiendo que el hecho de responder a una necesidad organizacional beneficiará a la persona y, por lo general, confiando en que el sistema de compensación motivará a todos.

Los gerentes cambiarán sus conductas y harán una mejor tarea dirigiendo a una fuerza laboral heterogénea sólo si reciben un entrenamiento apropiado y si bien pueden necesitar adquirir algunas habilidades, ésta es solamente una parte de la historia. Quienes pretendan ejercer un liderazgo valórico, tienen que aprenderlo y eso se logra con el método de la ingeniería humana, ya comentado en columnas anteriores, y así conseguirán desarrollar esta poderosa herramienta para dirigir qué es la motivación.