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Luis A. Riveros, académico U. de Chile |
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Nuestras relaciones con el Perú han pasado por altos y bajos a lo largo de toda nuestra historia. Desde el conflicto que nos enfrentó a finales del siglo XIX, las relaciones bilaterales experimentaron oscilaciones frecuentes, aunque tendió a primar un espíritu de confraternidad y entendimiento. También han influido las acciones de grupos que tienden a hacer persistir los factores de separación, las odiosidades históricas, la presencia de problemas que son más parte del pasado que del presente. Ambos países tienen mucho que hacer para mirar el futuro con mayor confianza, y con la esperanza de días mejores para las futuras generaciones. En esa línea positiva se ubican varios desarrollos de cooperación y hermandad entre las dos naciones, incluyendo, por cierto, la firma de un Tratado de Libre Comercio, la ingente inmigración peruana hacia nuestro país y la creciente inversión chilena al norte de la línea de la Concordia. Los eventos actuales, cuyo exacto origen y real dimensión deben aclararse de manera transparente y definitiva, no pueden dar inicio a hechos que desencadenen consecuencias negativas. Así como es necesario aclarar, igualmente lo es conservar la ponderación en declaraciones que se afirman en lo superficial, mas no en lo profundamente importante con relación al sentido de historia y futuro de ambos países.
Resulta preocupante que se desencadenen estos hechos a raíz de revelaciones sobre eventos que, en todo caso, se mantienen alejados del espíritu unitario ampliamente dominante. Se requiere firmeza para defender la dignidad de Perú y Chile, pero también respeto y visión para comprender que hay en juego mucho más que una situación políticamente aprovechable en el corto plazo. No hay que jugar con fuego para no repetir dolores ya sufridos, y para actuar con responsabilidad en la delicada construcción de las relaciones bilaterales. Hay que hacer todo lo posible por establecer verdad respecto de los hechos, manteniendo la actitud serena y prudente que, como la historia enseña, permite construir un mejor futuro.
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