Inicio Contacto Mapa del sitio
 
 
 
Noticias RSS
 
Twitter
Facebook
  Untitled Document Texto a la izquierdaTexto justificadoTamaño de letra sugeridoTamaño de texto medianoTamaño de texto grande Envar a un amigo  
Facebook


El juicio a las instituciones financieras globales


   
     

Divergente es la mirada respecto al rol de las entidades cuyo objetivo es, al fin y al cabo, reducir y terminar con la pobreza.

El Fondo Monetario: en el centro de las críticas

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha recibido, principalmente, dos grandes críticas en las últimas décadas: un giro hacia políticas económicas muy ortodoxas y la “vista gorda” de las causas de la crisis de 2008. En la primera, se acusa que, traicionando sus bases, la entidad ha perdido su independencia respecto a los fallos del mercado. "Ha bloqueado las intervenciones deseables de los gobiernos", sentenció el premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz, en su Malestar en la Globalización (2002). Y si bien apuntó a Chile como un caso de éxito en relación a los lineamientos entregados, acusó que en general las políticas de ajuste estructural “produjeron más hambre y disturbios”, y que los beneficios se repartieron desproporcionadamente a favor de los más pudientes.
 
Sólo en febrero de 2011, la institución dio una respuesta realmente crítica a sus actuaciones, aunque en base a la segunda acusación mencionada. La evidencia, eso sí, ya era notoria. Y es que luego de que en el período liderado por Rodrigo Rato (2004-2007), abundaran reportes en donde se afirmaba, entre otras cosas, que el sistema financiero de EE.UU. era “resistente y estaba bien regulado"(2005), un informe interno señaló que la entidad vivió en una “burbuja de optimismo”, mientras se gestaba la mayor crisis financiera desde la Gran Depresión.

Su rol en la coyuntura europea cuenta, en tanto, con una evaluación menos drástica. “En 2005, con una economía global boyante, algunos predecían que el FMI no iba a existir en el 2010”, señala Alberto Bernal, de Bulltick Capital Markets. “Hoy, se dieron cuenta de la importancia de tener entidades para estabilizar al sistema financiero internacional”.

Aun así, existen discrepancias en relación a su efectividad reciente. La propia ONU, de hecho, advirtió el año pasado que las medidas de austeridad impuestas a países como Grecia y España, “no sólo amenazan el empleo en el sector público y los gastos sociales, sino que hacen más incierta y frágil la recuperación".

Banco Mundial: apoyo, perjuicio y cambio


El mayor propósito de este organismo de 186 naciones-miembros y que se define como una fuente de asistencia financiera y técnica para los países en desarrollo ha sido, desde su inicio, reducir la pobreza.

Para Bill Adams, economista de PNC Financial, sus logros al respecto son mixtos, pero “en parte debido a la naturaleza intratable de la pobreza”. A su juicio, el mayor aporte ha sido el diseño de políticas económicas, donde “desde China, por ejemplo, han pasado muchos años adquiriendo exitosos conocimientos técnicos dentro del BM”, subraya. “El Banco Mundial ha realizado algunos proyectos buenos, pero ha hecho mucho daño también”, cree Mark Weisbrot, co-director del Centro para la Investigación Económica y Política en Washington. “Gran parte del perjuicio lo hace asociándose con el FMI para imponer condiciones a los países en desarrollo.

Estas a menudo los complican más, por ejemplo, con metas de inflación excesivamente bajas, que son incompatibles con el crecimiento. O la obligación a países a abrir su agricultura en productos que en naciones ricas son subsidiados, lo que ha acabado con muchos pequeños agricultores”, explica. Muy cuestionable es para el también columnista del The New York Times, que “cerca de la mitad de sus préstamos en energía vayan a combustibles fósiles”.

Sin embargo, con la reciente llegada al mando de Jim Yong Kim, el economista espera que se den cambios. “Los líderes anteriores han pasado la mayor parte de sus vidas haciéndose ricos o alcanzando poder político. Kim, por el contrario, lo ha hecho tratando de mejorar las vidas de los pobres. Será una lucha difícil, pues la mesa sigue siendo dirigida por los gobiernos de las potencias, pero creo que Kim hará algunos cambios significativos”, predice.

OMC: comercio libre y no tanto

La Organización Mundial del Comercio (OMC), el ente administrador de acuerdos comerciales establecido en 1995, ha jugado, según Bill Adams, el mayor rol de los tres órganos en la promoción de la prosperidad mundial. “La reducción de las barreras al comercio y la integración ha traído a cientos de millones de personas a la economía mundial, bajando los precios para los consumidores y mejorando el funcionamiento competitivo de los mercados”, destaca.

Pero, simultáneamente, existen acusaciones por su fuerte parcialidad: “La OMC se ha ocupado últimamente más de escribir reglas corporativas para algunos privilegiados”, indica Weisbrot.

“Así, vemos la paradoja entre un aumento de proteccionismo de ´propiedad intelectual´ (patentes y derechos de autor), que debilita el poder de los gobiernos para regular la salud y proteger el medio ambiente y, paralelamente, una desregulación de la inversión internacional”. Añade que hace 15 años, había un “equilibrio de fuerzas diferente, en donde en muchos países, como EE.UU., podíamos escribir nuestras propias reglas”.

Bretton Woods, 1944

La convención de la ONU en Bretton Woods, New Hampshire (1944), estableció las reglas para las relaciones comerciales y financieras entre países industrializados, creándose el FMI y el BM y el uso del dólar como moneda internacional. Se definió como un intento de terminar con el proteccionismo.

Consenso de Washington, ´90


Basado en un documento de 1989 formulado por John Williamson, del Peterson Institute, da cuenta de un intento por modernizar las instituciones globales con renovados principios tras el término de la Guerra Fría: disciplina presupuestaria, liberalización financiera y del comercio internacional, tipo de cambio competitivo, privatización de empresas, de la educación y salud públicas, entre otros.